¿Qué es el growth hacking y cómo aplicarlo?

Uno de los conceptos emergentes dentro del universo del marketing digital es el de growth hacking. Si bien el término aún no está tan desarrollado en algunas regiones, en países como Estados Unidos se ha convertido en una tendencia.

Se trata de una nueva forma de ver y pensar el marketing digital que propone a las empresas, en especial a las startups, un crecimiento acelerado basado en el ahorro de recursos.

¿Te interesa conocer más sobre este tema? ¡Te invitamos a seguir leyendo! En este artículo encontrarás todo lo que necesitas saber para convertirte en un growth hacker o aplicar esta novedosa estrategia en tu marca.

Definición de growth hacking

que es el growth hacking y como aplicarlo

El growth hacking es una disciplina que tiene el objetivo de hacer crecer una empresa -ya sea en impacto, usuarios o ventas- invirtiendo el menor número de recursos posible. Este último aspecto es el requisito principal de esta práctica, ya que busca la reducción no sólo del gasto económico, sino también del capital humano. 

Si bien esta estrategia nació para impulsar a las startups, hoy en día muchos de sus métodos son completamente aplicables a cualquier tipo y escala de negocio.  

Por otra parte, las técnicas desarrolladas tienen un gran componente creativo y eso es lo que hace al growth hacking tan especial. Los profesionales que se dedican a ponerlo en práctica se destacan por explotar al máximo su ingenio para generar un gran crecimiento a partir de escasos recursos.

¿Cómo es el perfil de un growth hacker?

Las personas que se dedican a aplicar esta estrategia se denominan growth hackers. Su perfil profesional fusiona las cualidades de un analista de marketing y un programador, aunque por el momento no existe una certificación específica.

Un buen growth hacker debe ser:

  • Analítico: se enfoca en analizar qué acciones funcionan mejor para potenciar las fortalezas de la empresa y mejorar los índices. Tiene un buen ojo para detectar oportunidades, errores y encauzar la estrategia de ser necesario.
  • Curioso: se aventura constantemente en la búsqueda de nuevos procedimientos en función de alcanzar mejores resultados. 
  • Creativo: es la característica esencial de una persona que hace growth hacking. Tiene la capacidad de desarrollar ideas innovadoras para aportar siempre algo diferente. 
  • Multifacético: tiene conocimientos provenientes de distintos ámbitos. No se especializa en un área, sino que trae un poco de cada una y las complementa a la perfección.
  • Ágil: toma decisiones rápidas en función de los cambios que proporciona el contexto en el que se mueve. 

En fin, es una persona que vive el momento presente y no siente vértigo al lanzarse a nuevos desafíos. Si estás buscando un growth hacker o pensando en convertirte en uno, ten en cuenta estas características.

Fases del growth hacking: cómo implementarlo en tu empresa

El growth hacking es un proceso compuesto por una serie de etapas similar a un funnel de ventas. Veamos cuáles son y en qué consisten:

1. Adquisición

La primera fase se enfoca en lograr una alineación entre el producto a ofrecer y el mercado. Para eso es necesario crear un producto innovador que a la vez tenga la capacidad de satisfacer las necesidades del público. Dos errores muy comunes son: equivocarse en la elección del mercado o no tener en cuenta las preferencias de la audiencia.

Durante esta etapa se apunta a que los usuarios entren en contacto con la empresa por primera vez. Esto puede producirse, por ejemplo, a través de la descarga de una aplicación o una visita en el sitio web de la marca. 

Para garantizar la calidad de los usuarios, es importante centrarse en atraer a personas realmente interesadas en el producto o servicio que tienes para ofrecer. Sólo de esta forma podrás ganar leads o clientes potenciales. 

2. Relación funcionalidad – marketing

La segunda etapa consiste en establecer un vínculo entre la funcionalidad del producto y las acciones de marketing que buscan promocionarlo. De esta forma, el uso del servicio o producto se combina con la estrategia de difusión.

El objetivo de esta fase es atraer a los nuevos consumidores.

3. Escala y viralización

Al ser un proceso que intenta emplear la menor cantidad de recursos posible, se busca que los clientes sean quienes se encarguen de propagar los productos. Esta etapa es complicada, pero no imposible, ya que a cambio se les ofrece algún tipo de beneficio.

En esta fase se pone en evidencia el potencial de escalabilidad del producto. Tras haber puesto en marcha una primera prueba de la estrategia de growth hacking y obtener los primeros resultados, es necesario ampliar la experiencia. Mediante una base de contactos ampliada, es posible acercarse más a lo que quiere tu audiencia.

Dado que estamos hablando de procesos y de ganar escala, es importante automatizar las acciones de marketing. Para que un negocio escalable funcione, su ejecución no debe ser manual.

4. Optimización y fidelización

Optimizar la experiencia del usuario es un paso necesario para mejorar la usabilidad del producto. De esta forma podrás mantener satisfechos a los clientes y convertirlos en consumidores leales.

En el momento en que ganas clientes fieles, sabes que la prueba ha sido exitosa y puedes incorporarla a los procesos de la empresa. 

Para mantener la estrategia optimizada, no debes descuidar las estadísticas y evaluar su rumbo mediante la revisión de los indicadores de rendimiento. Presta atención a estos datos para averiguar si tu producto está logrando una buena aceptación en el mercado. 

5. Vuelta al inicio

Si el proceso de las cuatro etapas anteriores fue exitoso, entonces podrás volver al inicio y repetirlo. No sólo puedes incorporar las acciones que te resultaron positivas, sino que el growth hackin consiste en estar en la constante búsqueda de soluciones ingeniosas. 

¿Conoces alguna empresa que haya impulsado su crecimiento mediante esta técnica? ¡Comentanos cuál!

COTIZA TU PROYECTO

Presupuesto